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¿Qué es la luffa y por qué añadirla a tu rutina de higiene diaria?

La base de estas esponjas vegetales que se han convertido en una herramienta de limpieza y exfoliación corporal muy popular es un material sostenible y completamente biodegradable.

La investigación y el desarrollo de los productos de higiene personal y limpieza del hogar sostenibles son una constante hoy en día. Esto responde a la necesidad cada vez más acuciante de encontrar alternativas respetuosas con un medio ambiente cada vez más dañado.

La luffa no es un componente novedoso y desconocido para las anteriores generaciones, pero la recuperación de este material de origen vegetal que sirve para crear esponjas responde, sin duda, ante este objetivo ecológico. Las esponjas de luffa y las esponjas marinas son la mejor alternativa eco-friendly a las esponjas sintéticas fabricadas a partir de nylon y densas capas de malla.

¿De dónde proceden las esponjas de luffa naturales?

Probablemente hayas tenido y utilizado una esponja de luffa en algún momento de tu vida. Es común pensar que esta herramienta de higiene procede de las esponjas marinas o del coral debido a su consistencia áspera, esponjosa y porosa, pero lo cierto es que este material natural se obtiene de la carne fibrosa de dos especies de calabaza: la luffa aegyptiaca y la luffa acutangular, también conocida como luffa cylindrica. La primera de ellas posee crestas largas que se extienden a lo largo del fruto, mientras que la luffa cylinddrica tiene un perfil más redondo, con pliegues poco profundos. Estas especies se utilizan indistintamente para crear esponjas y ambas pertenecen a la familia de las cucurbitáceas o calabazas, al igual que el calabacín, la sandía, el pepino y el melón.

Después de su floración, la flor de esta calabaza se convierte en un fruto largo parecido a un pepino de gran tamaño o a un calabacín. El empleo de la fibra de este fruto como esponjas naturales es producto de su maduración extrema, ya que permanecen en su hábitat natural hasta que se convierten en frutos de color amarillo o marrón. Una vez que están secas, estas calabazas se sumergen en agua, se pelan y se retiran sus semillas. Cuando la fibra está completamente seca después de este proceso, se puede cortar en secciones o dar forma para utilizarse como esponja.

Beneficios de las esponjas de luffa

Esta herramienta de higiene se ha utilizado históricamente como exfoliante corporal. Sin embargo, las esponjas de luffa tienen más ventajas:

  1. Si se utilizan con jabón, sirven para limpiar la piel.
  2. También son útiles para estimular la circulación sanguínea durante el momento de la ducha o el baño.
  3. Devuelven el brillo natural a la piel eliminando las células muertas que se acumulan en la epidermis.
  4. Algunas personas también confían en estas esponjas como herramientas de limpieza para el hogar, ya que esta fibra vegetal también resulta altamente eficaz a la hora de limpiar superficies como azulejos, sanitarios, suelos y menaje.
  5. Más allá de su empleo en el área de limpieza, esta fibra vegetal seca también se utiliza para fabricar filtros, plantillas y calzado.
  6. La luffa es un material completamente biodegradable, por lo que estas esponjas u otros objetos realizados a partir de ella pueden reciclarse para hacer compost.

Higiene personal: ¿Cómo se utilizan las esponjas de luffa?

Las esponjas derivadas de la luffa son muy útiles para eliminar la suciedad por lo que resultan perfectas como herramienta de higiene y limpieza corporal ya que no son abrasivas.

Existen múltiples formas de emplear esta fibra vegetal. Como ya sabemos, el bloque de luffa completo procedente de una misma calabaza se puede utilizar como esponja. También se pueden cortar secciones más planas para utilizarlas como almohadillas exfoliantes. Si se utilizan en secciones aún más pequeñas, estas pueden emplearse para ser incluidas en pastillas de jabón sólido.

Sin embargo, a pesar de todas sus ventajas, el contacto de las esponjas vegetales con las pieles más sensibles puede resultar agresivo. Si se produce enrojecimiento o irritación cutánea después de su empleo, lo más recomendable es interrumpir su uso.

Mantenimiento: ¿Cómo se limpian adecuadamente las esponjas de luffa?

Estas esponjas vegetales requieren un correcto mantenimiento para que no se conviertan en portadoras de bacterias derivadas de su uso. Para evitar problemas en la piel, los dermatólogos recomiendan que las esponjas de luffa se dejen secar completamente entre usos. En lugar de colgarlas, simplemente, de un gancho de baño, lo mejor es utilizar una toalla seca para eliminar bien toda la humedad. Después se recomienda colgar en un lugar fresco y seco fuera del baño. 

Las esponjas de luffa deben limpiarse en profundidad todas las semanas sumergiéndolas en una mezcla de agua con lejía al 10% durante 5 minutos, con el objetivo de reducir el riesgo de contaminación bacteriana. Después de realizar esta limpieza, se deben enjuagar bien con agua fría y secarse por completo antes de colgarse en un lugar fresco.

En el caso de que se utilicen como exfoliantes, su empleo no debe excederse durante más de cuatro semanas antes de reemplazar la esponja por una nueva. Cualquier olor de humedad persistente indica que ha llegado el momento de deshacerse de la esponja vegetal, aunque no se haya cumplido el periodo de tiempo recomendado.

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